30/03/2023

Señora Muerte

Hoy me siento como un perro en un tejado. Perdido, alicaído... Aún así, y pese a todo, nunca me sentí olvidado. Hoy me creo capaz de todo. Hoy me siento con ganas de sobreponerme a ti, malvada Muerte. Y hoy creo que te voy a desafiar. Señora Muerte, hoy te lo digo, creo que te crees omnipotente. Te crees que nos puedes robar a quien quieras, que tú mandas y ya está. Pero no podría haber nada más lejos de la realidad. No eres jueza ni jurado, eres cambio y poco más. Señora Muerte, o Muerte a secas, nada de miedo me das. 

¿Te crees superior a lo demás? Solo eres una parte de la vida, y nuestra vida ha de acabar. Tú eliges día y hora, pero el momento que tú eliges para nada es el final. Pues llevándote una vida no te llevas nada más, no te llevas ni su historia ni lo que nos llegó a enseñar. Y su voz en mi memoria para siempre vivirá. Porque las personas no vienen y van, dejan huella, y eso no lo puedes evitar. Mentiría si te digo que lo siento si te sienta mal, pero querida Muerte, por más que lo intentes, eso no nos lo puedes robar. 

Nada me vas a quitar, nada me harás olvidar. ¿Te quieres llevar su cuerpo? Adelante, pues poco importa ya. Mis seres queridos viven en mis recuerdos, y así siempre será. Y mis recuerdos, te recuerdo, no te los puedes llevar. 

Descansa en paz, papá. 

11/01/2023

Hace tanto que no vengo...

Que no sé ni dónde estoy. Varios años han pasado, y ojalá yo fuera el mismo, pero creo que he ido a peor. Mil proyectos sin terminar, mil deseos sin alcanzar... Solo espero que no me lo tengáis en cuenta. Es cierto que he escrito en estos años, aunque menos de lo que debería, pero algo he hecho. Estoy intentando guardarme los nuevos poemas para el libro, que espero auto-publicar algún día. Por eso no he venido por aquí. Espero retomar mi blog, espero escribir mucho, y aunque solo publique uno de cada diez poemas en este blog, espero no abandonarlo. Y espero que alguien lo lea. La última vez que entré había unas 3000 visitas, ahora hay más de 9000. No sé por qué hay tantas, pero a quienes paséis por aquí, quiero pediros disculpas. Espero retomarlo, aunque no prometa nada. Lo único que puedo prometer es que seguiré escribiendo mientras viva. Gracias por la paciencia, y por pasar por aquí. Si consigo centrarme lo suficiente como para sacar un libro, os lo diré, también en este blog. Gracias. 

Pd: Ni recuerdo qué formato usaba, o lo han cambiado. Haré lo que pueda para que no desentone mucho. 

08/09/2018

Todo lo que deseo


Incrédulos tortolitos que se miran sin cesar. Que la risa los rescate del sinvivir cotidiano. Y que refloten, que resurjan del abismo de la ausencia. O se hundan para siempre, envolviéndose en fragancias de cariño, abrazados, para no volver jamás. Que les vaya bien, es todo lo que deseo.

14/08/2018

Llovía


Llovía. Él caminaba por las mismas calles de siempre, hoy vacías. O al menos así las sintió ese día. Se sentía solo a todas horas, aun sin saber si caminaba alguien a su lado.

Caminaba ensimismado, la mirada fija y a la vez perdida, recontando mentalmente los segundos que faltaban para no sabía bien qué, cuando tropezó con ella.

Y allí estaba, brillando con luz propia, su sonrisa resbalando por su cara de sorpresa, subrayando aquellos preciosos ojos café. Se pararon un momento, se miraron brevemente, sonrojados por instantes; él hizo amago de hablar, pero ella se adelantó: 


-“¡Holiiii!”
-…


Se hizo un doloroso, punzante silencio. Y él siguió su camino.   

Alicaído, apuñalado, desgraciado como siempre, ignorando aquel emético sonido, continuó caminando. Pero ya era tarde. Su vaso se había colmado, y su alma marchitado para siempre. Lo que hoy queda de él solo es la sombra vacía de lo que un día fue.   

17/06/2018

La sinceridad como arma

Escupe a la cara a la mentira
Y haz de la verdad tu guía
Pues con ella por bandera
Nadie más podrá tocarte

Que si usas la verdad
La vida será más fácil
Los amigos más amigos
El día a día algo mejor

Honestidad como escudo, 
Sinceridad como arma. 

05/04/2018

Perderte


Pero habrá que conformarse
Con mi torpe retahíla
De palabras sin sentido
De recuerdos sin un dueño

Con lo dulce que un día eras
Y lo que duele perderte…

Y es que de verte allí a lo lejos
Sin poder decirte nada
Se me congela el alma
Y el corazón se me muere…
Por no poder abrazarte

Que te miro, y de mirarte
El alma se me sonroja

Y lo que duele perderte…

18/03/2018

Silencio

Valoro el silencio más que la mayoría de las palabras. Y en esta ciudad fantasma me siento, cobijado por el frío, a la espera de una lluvia que tal vez me vea llorar.

06/03/2018

Contrastes

Contrastes. Disonancias que transmiten armonía.
El sonido de tu risa, perdido en la lejanía. 

Desvelos sin sentido. Miradas con encanto. 
Rasgos intrigantes, rimas que descifrar. 
Decirte cosas que tú nunca entenderás.
Así entendí hoy el amor.

31/12/2016

Horacio y Cervantes

Horacio dijo "Coge el día presente y fíate lo menos posible del mañana"; Cervantes replicó "Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades"...

¿Mi propósito para este año que llega? Ser capaz de hacer caso a ambos; de recobrar la esperanza sin dejar escapar las oportunidades; de confiar en que lo malo pasa, sin dejar de desconfiar en el futuro, siempre incierto.

Os deseo un 2017 lleno de nuevas oportunidades y de merecidas alegrías.

31/12/2015

Mr. Wilde

"Las únicas personas que necesitas en tu vida son aquellas que te demuestran que te necesitan en la suya." Oscar Wilde.
Por favor, tenedlo en cuenta a la hora de soportar preocupaciones innecesarias este próximo año. Feliz 2016!!

03/12/2015

Fábula improvisada 1

Hubo una vez, ya mucho tiempo atrás, en el que todos los seres hablaban. Los árboles, las piedras, los animales… Todos ellos se comunicaban entre sí, en un lenguaje común, que toda especie comprendía. Mis mayores me han contado la historia de un cactus que, siendo el único de su especie en todo su entorno, se hizo amigo de los granos de arena que le rodeaban. Le hacían sentir uno más, le acompañaban en todo momento, y él estaba muy agradecido, pues no conoció familia alguna, al menos que él recordara. Los granos de arena le agradecían a su vez que les hiciera sombra por el día, y que les cobijara del gélido viento nocturno. 

Una tarde, mientras conversaban, uno de los granos más jóvenes le preguntó: 

-¿Cómo puedes soportar el sol todo el día, ahí plantado? ¿Cómo haces para no helarte por las noches?

El cactus se sorprendió ante la pregunta, pues nunca antes se lo había planteado. 

-Supongo que será algo innato, será cosa de la naturaleza, de mi carácter de cactus… Estoy tan acostumbrado a ello desde que vi mi primer amanecer que ni siquiera me había parado a pensarlo… Nunca le di importancia. 

Otro de los granos de arena, aparentemente insatisfecho con la respuesta, inquirió: 

-¿Tu “carácter”? ¿La naturaleza? Todos hemos nacido aquí, en el mismo sitio que tú, todos estamos sometidos al mismo clima, al mismo sol, al mismo viento; sin embargo muchos de los nuestros mueren cada noche y cada día. Tú has estado ahí siempre, sin ni siquiera moverte, cada vez más y más grande… Enséñanos a soportar los elementos como tú lo haces. 

El cactus sonrió halagado, y se mantuvo en silencio por un instante, meditando su respuesta. 

-Bueno… Supongo que es cosa de despreocuparse, en cierto modo. Muchas de las cosas que tememos solo duelen cuando las tomamos más en serio de la cuenta. ¡Ojo! No digo que debáis creeros inmortales; solo digo que una vida de temor no merece la pena. Los débiles mueren antes, por naturaleza. Muchos de los granos que ahí yacen sin vida eran débiles o enfermos. El temor excesivo es una enfermedad más, al igual que la insensatez lo es. 

-¿Quieres decir que no debemos temer al sol ni al frío?

-Creo que con tenerles respeto es suficiente. Vivir con miedo a lo que nos rodea no conlleva nada bueno. Somos capaces de mucho más de lo que creemos, alcanzaremos todo aquello que nos propongamos con la voluntad suficiente; las molestias innecesarias con las que cargamos no hacen más que frenar nuestro camino. 

Los granos de arena quedaron en silencio, tratando de asimilar la respuesta del cactus. Un anciano grano le preguntó: 

-Pero tú no puedes moverte… Hay muchas cosas que otros pueden alcanzar, pero tú no. ¿Qué me dices del mundo que hay más allá, qué me dices del horizonte? 

-¿El horizonte? Pues, tan lejano como siempre, supongo… Ojalá pudiera ver lo que hay más allá… Siempre me ha gustado contemplarlo, desde lejos, mientras disfrutaba de otras metas, como crecer, o lograr vuestra amistad. Pero ahora que lo dices, me encantaría ver lo que hay más allá... Aunque supongo que no es mi destino. 

-¿Tu destino? ¿Y cuál es tu destino? –Preguntó el joven grano de antes-. 

-Dudo que llegue a saberlo; por hoy me conformo con haber sido escuchado. Con haberos mostrado un nuevo punto de vista. 

-Tal vez sea ése tu destino, enseñar tus experiencias a los que no las pueden tener, aprender también de ellos, y así enriquecernos unos a otros –dijo el anciano grano-. 

-Pues quizás tengas razón. Hoy os he enseñado algo, así como vosotros a mí. Supongo que no soy ni mejor ni peor que vosotros, tan solo tenemos cosas en común y cosas diferentes. Espero que nos enseñemos muchas más cosas. 


...


Tanto habían hablado que el sol ya se había puesto. Los granos de arena siguieron escuchándole pese a la noche que llegaba y al tremendo viento que soplaba, hasta que todos cayeron dormidos, agotados. Al amanecer, los gritos de pánico de uno de los granos despertaron a los demás. 

-¡El cactus ha desaparecido! ¿¡Qué ha pasado!?

-Tranquilos –murmuró el grano más anciano de todos-, está siguiendo su destino. 

Y se giró hacia el este, por donde la silueta del cactus se alejaba, hacia el amanecer... Arrancado por el fuerte viento; arrastrado a su merced. Todos observaron en silencio, con algo de miedo, cuando el viejo grano susurró: 

-No temáis, no nos pasará nada. Ya no tenemos su sombra, ni su ancho tronco para cobijarnos. Pero hemos sobrevivido a esta dura noche, y tenemos algo mucho más importante: sus enseñanzas. Ya no temeremos a los elementos. Seremos más fuertes que ellos. 

El cactus desapareció lentamente por el horizonte. De él no quedó ni rastro, salvo su recuerdo.

05/07/2015

Y dejarse llevar

¿Que qué estoy pensando? Creo que son tantas cosas que no cabrían aquí... Pero por resumir, solo diré que el amor tal vez exista, puesto que de vez en cuando lo oigo rascar entre mis huesos, que ya parecen de alambre, y cada vez resisten menos; no sé si podré con él, pero lo intentaré. Einaudi me dice que vaya a por todas; Satie me dice que espere, que lo bueno llegará... Pero, ¿qué haré mientras decido? Muero de alivio si lo digo, y de asfixia si lo callo. Muero de vergüenza ante el no, y de timidez ante el sí. ¿Y por dónde he de seguir?


Muero triste ante el olvido, muero triste si recuerdo. Muero de cualquier manera, y ya no sé si he de decirlo. Muero de amor, de nostalgia, y muero cuando sé que ambas cosas van unidas; que no se puede estar enamorado de alguien que está demasiado cerca, y que no se puede echar tanto de menos a alguien a quien no amas. Que la dicha y la desdicha son palabras parecidas, que aunque cambien los prefijos siempre estarán unidas. Que si se vive por amor, se muere con una sonrisa puesta. Ama lo que tienes, ama lo que eres, ama lo que haces y ama lo que te haga sentir que tienes alma; pues con alma no se nace, ya que el alma se consigue. 

El día que consigas amar a alguien de verdad, sabrás que tienes alma. Y es tu cuerpo quien lo pide. Déjate llevar, que la mente se equivoca más que las entrañas.

18/03/2015

Sobre el cambio

Pienso que, al menos la mayoría de veces, quien teme al cambio es quien no está seguro de sí mismo, quien teme que cualquier alteración en su fluir diario, por pequeña que sea, pueda afectar a su tan costoso equilibrio (que muchas veces ni siquiera existe)... Creo que si alguien está seguro de sí mismo, y cree que necesita un cambio, debe realizarlo, o al menos intentarlo, lo antes posible; nuestro cerebro es una compleja máquina rellena de filtros, de miedos y de inseguridades, pero si nuestra "alma" (corazón, subconsciente, llamémosle como queramos) nos pide un cambio, es muy probable que tenga más razón que nuestro cerebro, pues ella es libre. Ella sugiere, sin ordenar. Ella pide, sin exigir. Ella, en muchos casos, es la que nos conoce mejor que nuestro cerebro y nuestra razón juntos, y es a ella a quien deberíamos de escuchar primero.

Quien teme al cambio es quien se teme a sí mismo, quien teme no estar preparado, quien duda de si dicho cambio será a mejor o no... Bienvenido sea el cambio, pues es él quien demuestra que somos humanos, que tenemos capacidad de adaptación (de lo contrario nos hubiéramos extinguido hace mucho) y quien sí exige; exige lo mejor de ti, y en nuestra propia capacidad está la prueba... ¿Podremos soportarlo?

Mi respuesta es sí... Se avecinan cambios, y los afrontaré con orgullo, con valentía y, por qué no, con dos cojones. Sé que soy capaz, sé que debo hacerlo, y sé que no me arrepentiré. La vida da muchas vueltas, sin detenerse por quien se queda atrás... Y sé que ése no seré yo.

23/02/2015

Esta herida

Ya drenada mi cordura
Dejaré que hable por mí
Esta herida que no cierra

Sin saber bien qué decir

Deshojando sentimientos
En el final de mi tiempo

Miente el alma más que habla
Y aparento no acordarme
Esquivando los reflejos
Que el espejo ha de mostrarme

Deshojando sinsentidos
En el final de mi libro

07/01/2015

Deshaciendo sinsentidos

Tal y como soy, tal y como he sido
mis recuerdos me moldean
una pena me da forma
mientras otra me golpea

Deshaciendo sinsentidos
para dejarlos atrás
puedo estar o puedo ser
aunque ya no pueda más

Dibujando disimulos
me pregunto lo que he sido
tiritando disimulo
lo que siento si te has ido

Tal y como soy, tal y como he sido
dudando de si seré
cuando busques no estaré
te veré desde el olvido.

13/09/2014

Sueño en vilo

Ya soy libre, ya no pesa
la sombra de lo que fuimos
ya soy libre, ya no quema
el pensar lo que no hicimos.

Sueño en vilo, estoy perdido
cuento historias al revés
no te extrañes si me ves
sumergido en lo que escribo.

Todavía me despierto
sin saber bien lo que siento.

Aun así no me arrepiento
pues para ti ya estoy muerto.

11/07/2014

Ni de noche, ni de día

mil historias me rodean
cada una es diferente
otra vez el déjà vu
solo entre tanta gente

y las noches me recuerdan
lo engañosa que es la mente
cada pena que sentía
se me clava de repente

siento frío al despertarme
siento rabia a mediodía
nunca supe que sentía
hasta que empecé a temerme

y mi sombra me persigue
triste, loca e inconsciente
y ya no me reconoce
llora cuando me ve ausente

y no sé cómo evitarlo
no soy sólo diferente
y el espejo me da miedo
no sé a quién tengo enfrente

siento miedo al despertarme
siento pena al mediodía
nunca supe que sentía
hasta comenzar a odiarme

un extraño de ojos huecos
que no sé si es inocente
miente, insulta y decepciona
desde dentro de mi mente

ya no siento al despertarme
triste y solo al mediodía
nunca sabré si sentía...

nunca aprenderé a expresarme
nunca aprenderé a callar
ni de noche, ni de día

06/06/2014

Medio dormido

Al tenerte aquí delante, tras haber sentido tanto, y al sentir que ya no siento ni mi llanto al añorarte. Te escribo medio dormido, te escribo arrepentido.

Siento no poder hablarte, lo siento si te he querido; pero ya perdí el sentido por no poder ni mirarte. Te escribo desde el olvido, te escribo porque te has ido...

No podré sino extrañarte cuando callen mis sentidos.

24/04/2014

Diferente

y hoy lo voy a hacer diferente
no pienso rimar un solo verso

estoy harto de rutinas
y del pensamiento cerrado

pues la rima no es la letra
con que acabas tus palabras
es la mirada que enfoca
lo que ves y lo que sientes

si la métrica no encaja
¿qué me importa, siempre y cuando no te importe?
piénsalo por un momento
la gracia de la poesía es atraer a alguien
a quien coincida
a quien lo sienta
o eso creo
no a quien crea que tu arte
puede medirse en cifras
o en terminaciones

ni se lee con la mirada
ni se siente con los dedos
la rima está más adentro
en cualquier sombra de cualquier verso de tu vida

rima lo que quieras
y dime lo que quieras, cuando tú quieras
que quizás rime esta parte
por pereza y porque sí

en este montón de palabras, sí, un poco improvisado
y pobremente rimado
lo escribí porque yo quise
porque estoy un poco harto
de la rima y del sistema
de contar palabras y amagar versos
y ya ves que ya me cansa
 
y si hay algo que me quema
es el ruido de tu llanto
al decir que esto no rima
no creas que me trastoca
pero odio que me mires así
cuando yo nunca te dije nada

hay que ponerle punto al fin
empieza por donde quieras
y termina por aquí
que pa' eso te escribí.