05/07/2015

Y dejarse llevar

¿Que qué estoy pensando? Creo que son tantas cosas que no cabrían aquí... Pero por resumir, solo diré que el amor tal vez exista, puesto que de vez en cuando lo oigo rascar entre mis huesos, que ya parecen de alambre, y cada vez resisten menos; no sé si podré con él, pero lo intentaré. Einaudi me dice que vaya a por todas; Satie me dice que espere, que lo bueno llegará... Pero, ¿qué haré mientras decido? Muero de alivio si lo digo, y de asfixia si lo callo. Muero de vergüenza ante el no, y de timidez ante el sí. ¿Y por dónde he de seguir?


Muero triste ante el olvido, muero triste si recuerdo. Muero de cualquier manera, y ya no sé si he de decirlo. Muero de amor, de nostalgia, y muero cuando sé que ambas cosas van unidas; que no se puede estar enamorado de alguien que está demasiado cerca, y que no se puede echar tanto de menos a alguien a quien no amas. Que la dicha y la desdicha son palabras parecidas, que aunque cambien los prefijos siempre estarán unidas. Que si se vive por amor, se muere con una sonrisa puesta. Ama lo que tienes, ama lo que eres, ama lo que haces y ama lo que te haga sentir que tienes alma; pues con alma no se nace, ya que el alma se consigue. 

El día que consigas amar a alguien de verdad, sabrás que tienes alma. Y es tu cuerpo quien lo pide. Déjate llevar, que la mente se equivoca más que las entrañas.

18/03/2015

Sobre el cambio

Pienso que, al menos la mayoría de veces, quien teme al cambio es quien no está seguro de sí mismo, quien teme que cualquier alteración en su fluir diario, por pequeña que sea, pueda afectar a su tan costoso equilibrio (que muchas veces ni siquiera existe)... Creo que si alguien está seguro de sí mismo, y cree que necesita un cambio, debe realizarlo, o al menos intentarlo, lo antes posible; nuestro cerebro es una compleja máquina rellena de filtros, de miedos y de inseguridades, pero si nuestra "alma" (corazón, subconsciente, llamémosle como queramos) nos pide un cambio, es muy probable que tenga más razón que nuestro cerebro, pues ella es libre. Ella sugiere, sin ordenar. Ella pide, sin exigir. Ella, en muchos casos, es la que nos conoce mejor que nuestro cerebro y nuestra razón juntos, y es a ella a quien deberíamos de escuchar primero.

Quien teme al cambio es quien se teme a sí mismo, quien teme no estar preparado, quien duda de si dicho cambio será a mejor o no... Bienvenido sea el cambio, pues es él quien demuestra que somos humanos, que tenemos capacidad de adaptación (de lo contrario nos hubiéramos extinguido hace mucho) y quien sí exige; exige lo mejor de ti, y en nuestra propia capacidad está la prueba... ¿Podremos soportarlo?

Mi respuesta es sí... Se avecinan cambios, y los afrontaré con orgullo, con valentía y, por qué no, con dos cojones. Sé que soy capaz, sé que debo hacerlo, y sé que no me arrepentiré. La vida da muchas vueltas, sin detenerse por quien se queda atrás... Y sé que ése no seré yo.

23/02/2015

Esta herida

Ya drenada mi cordura
Dejaré que hable por mí
Esta herida que no cierra

Sin saber bien qué decir

Deshojando sentimientos
En el final de mi tiempo

Miente el alma más que habla
Y aparento no acordarme
Esquivando los reflejos
Que el espejo ha de mostrarme

Deshojando sinsentidos
En el final de mi libro

07/01/2015

Deshaciendo sinsentidos

Tal y como soy, tal y como he sido
mis recuerdos me moldean
una pena me da forma
mientras otra me golpea

Deshaciendo sinsentidos
para dejarlos atrás
puedo estar o puedo ser
aunque ya no pueda más

Dibujando disimulos
me pregunto lo que he sido
tiritando disimulo
lo que siento si te has ido

Tal y como soy, tal y como he sido
dudando de si seré
cuando busques no estaré
te veré desde el olvido.

13/09/2014

Sueño en vilo

Ya soy libre, ya no pesa
la sombra de lo que fuimos
ya soy libre, ya no quema
el pensar lo que no hicimos.

Sueño en vilo, estoy perdido
cuento historias al revés
no te extrañes si me ves
sumergido en lo que escribo.

Todavía me despierto
sin saber bien lo que siento.

Aun así no me arrepiento
pues para ti ya estoy muerto.

11/07/2014

Ni de noche, ni de día

mil historias me rodean
cada una es diferente
otra vez el déjà vu
solo entre tanta gente

y las noches me recuerdan
lo engañosa que es la mente
cada pena que sentía
se me clava de repente

siento frío al despertarme
siento rabia a mediodía
nunca supe que sentía
hasta que empecé a temerme

y mi sombra me persigue
triste, loca e inconsciente
y ya no me reconoce
llora cuando me ve ausente

y no sé cómo evitarlo
no soy sólo diferente
y el espejo me da miedo
no sé a quién tengo enfrente

siento miedo al despertarme
siento pena al mediodía
nunca supe que sentía
hasta comenzar a odiarme

un extraño de ojos huecos
que no sé si es inocente
miente, insulta y decepciona
desde dentro de mi mente

ya no siento al despertarme
triste y solo al mediodía
nunca sabré si sentía...

nunca aprenderé a expresarme
nunca aprenderé a callar
ni de noche, ni de día